Los documentos del Registro Mercantil llegaron al día siguiente a las nueve de la mañana.
Elena los imprimió antes de que Isidora llegara al departamento.
Isidora llegó a las siete y cuarenta y ocho. El edificio Franzani todavía olía a limpiador de pisos y café de máquina, ese olor de primeras horas que era siempre el mismo y que de alguna forma resultaba más honesto que el olor del edificio a plena actividad. Encendió las luces del sector de patronaje. Puso el café. Encontró la carpeta sobre s