El apartamento de Alfama tenía las paredes de cal y las ventanas estrechas que tienen todos los apartamentos de Alfama: construidos para la vida específica de un barrio que lleva siglos mirando el río con la naturalidad de quien lleva tanto tiempo en el mismo lugar que ya no necesita justificar por qué está ahí.
Julieta Franzani llevaba cuatro días en ese apartamento.
Lo había alquilado en efectivo a través de una agencia que no pedía más documentación que la que el inquilino estuviera dispuest