94. Conversación Honesta
Isidora había estado caminando de un lado a otro del apartamento durante la última hora. Cada vez que escuchaba pasos en el pasillo, corría hacia la puerta, solo para desilusionarse cuando continuaban de largo. Su teléfono estaba en su mano, revisándolo obsesivamente aunque sabía que Diego le habría avisado si algo malo hubiera pasado.
Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, escuchó la llave en la cerradura.
Se giró justo cuando la puerta se abría. Diego entró, cerrando detrás de é