95. La Víspera de la Primera Reunión
Isidora había estado despierta durante las últimas dos horas, mirando el techo mientras la luz de la luna se filtraba a través de las cortinas. Junto a ella, Diego respiraba profunda y uniformemente, uno de sus brazos envuelto alrededor de su cintura incluso en sueño.
Había intentado todo: contar respiraciones, visualizar la reunión, recordar las palabras de Diego. Nada funcionaba. Su mente seguía volviendo a mañana.
Se movió ligeramente. El brazo de Diego se tensó alrededor de ella.
—¿No puede