Mundo ficciónIniciar sesiónAbrí los ojos lentamente, haciendo un esfuerzo monumental, y me reacomodé en la cama. Miré hacia la persiana; hacia los pequeños orificios de cada división, pero no había rastro de rayos de sol filtrándose entre ellos. Me giré un poco, estiré la mano a la mesita de noche y cogí el móvil.
—Dos de la mañana...
No era ni por asomo la ahora a la que pretendía despertarme. Me giré







