Muy grandes...
17:00 hs. - Salomé.
Benditas las ganas que tenía de estar ahí. Pero, en fin, era culpa mía por haberle dicho los jueves. Sea como fuere, ahí estaba yo esperando, sentada en un parque cercano a la casa de Guillermo. El crío me había enviado un mensaje recordándome que tenía que darle clases ese día. No me pude negar, habíamos quedado en eso después de todo. El tema era que yo me había pensado que comenzaríamos a partir del lunes de la semana siguiente. Y él seguramente también lo había entendido