17:40 hs. — PERSPECTIVA: Fernando.
Salí de la pieza aproximadamente quince minutos después, básicamente con la idea de poner un poco la oreja para ver qué carajo estaba pasando. Gratísima fue mi sorpresa al escuchar los suspiros de la puta de Salomé. Aunque todavía no me podía entrometer, tenía que dejar pasar un poco más de tiempo. Y tampoco podía asomarme... No quería correr el riesgo de arruinar el ambiente. Por eso, me apoyé contra la pared del pasillo y me quedé escuchando lo que pasaba al