18:10 hs. — PERSPECTIVA: Fernando.
De golpe, Salomé abrió la boca como si me estuviera invitando a hacer lo que quisiera con ella. Como si se estuviera rindiendo, como si por fin hubiera asumido que ahí, definitivamente, el que mandaba yo. Y no me hice desear, le empujé la verga por toda la boca hasta que empezó a toser. Después ella solita se puso a chupármela con tremendas ganas mientras volvía a subir y bajar sobre la poronga del pendejo.
—Sacá esa cara de pelotudo, nene. Mirá a la yegua que