Mundo ficciónIniciar sesión01:00 hs. - Salomé.
Con la mirada perdida en el techo, el corazón latiéndome a mil por hora y la gata reclamando mi atención lamiéndome la planta de los pies, esperaba tirada en mi cama a que Fernando terminara de ducharse.
Hacía unos 15 minutos que había pronunciado esas palabras que nunca creí que iba a llegar a pronunciar. No recuerdo si la reacción de Fernando había sido la que me e







