º|º Adriano º|º
Cuando al fin llegó el día de mi cita con Jordano, sentí una tensión en mis hombros, como si me cayera un edificio encima.
Salí de mi oficina y me fui caminando hacia el lugar, había visto la dirección y no era muy lejos, de todos modos, tenía que regresar a la oficina.
La tarde era fresca, y la gente paseaba por las calles, haciendo uso del gran clima que hacía hoy. Mis pensamientos estaban sumidos en la esperanza y el temor de lo que podría encontrar.
Gracias a Jimena… No, gra