º|º Adriano º|º
—¡Moretti! —escuché mi nombre resonar desde fuera de la celda.
Había pasado ya un día encerrado en este agujero, sin que me permitieran hacer una sola llamada. Sabía perfectamente quién estaba detrás de esto: el fiscal Giovanni Rossi. Estaba asegurándose de que pagara caro por el golpe que le di. Pero eso era lo de menos. Lo que realmente me estaba consumiendo era la muerte de Jimena. La culpa ardía en mi pecho, un fuego inextinguible que no me dejaba respirar.
Las pesadas puert