Samantha
Salí corriendo de aquella habitación, dejando a Piero atado a una especie de mesa, creyendo que iba a azotarlo o que él me azotaría a mí. ¿Placer mediante el dolor? ¡¿Qué estupidez era esa?! Estaba loco si creía que yo iba a participar en semejante barbarie o dejarlo maltratar mi cuerpo en busca del placer, una cosa no tenía coherencia en eso y era que el placer no podía ligarse al dolor, al menos no para mí. ¿Es que no lo entendía? ¿Es que no veía que yo no era como sus conquistas loc