Deseas ser ella.
Samantha
—Mira. ¡No cierres los ojos, Sam! — sujetó mi rostro, su boca estaba en mi oreja y pegaba mi cuerpo al suyo, en mis nalgas desnudas podía sentir su erección que empujaba por encima de la tela de su pantalón. Frente a nosotros había un espectáculo que jamás pensé ver en vivo, es decir, ¡era porno frente a mis ojos! —¿Te gusta lo que ves?
¿Y qué veía?
Veía a una mujer en medio de dos hombres, siendo penetrada respectivamente por ellos, el que estaba en frente sujetaba sus piernas y ambos