Luciano levantó su arma y la puso detrás de la cabeza del médico que estaba haciéndole reanimación a Aurora.
Sus ojos estaban rojos fijos en el hombre que estaba frente a él.
Las demás personas simplemente levantaron su mano completamente asustados.
—Más le vale que ella sobreviva, y si ustedes no van a ser útiles aquí, lárguense… no me interesa que se queden viéndome la cara.
Cuando Luciano terminó de decir eso, todos, absolutamente todos comenzaron a correr hacia ella intentando hacer algo para que sobreviviera.
Ella estaba con sus ojos cerrados, con la mitad de su cuerpo desnudo.
La mano de Luciano temblaba insistentemente, no podía pensar con claridad.
No quería que se muriera.
No quería perderla.
—¿Qué esperan? —gritó al sentir la impotencia recorrerlo totalmente.
Luego de unos largos segundos finalmente respiró con tranquilidad cuando escuchó al monitor de los signos vitales respondiendo ante lo que ellos estaban haciendo.
Aurora tenía pulso, de nuevo tenía sus signos d