Luciano levantó su arma y la puso detrás de la cabeza del médico que estaba haciéndole reanimación a Aurora.
Sus ojos estaban rojos fijos en el hombre que estaba frente a él.
Las demás personas simplemente levantaron su mano completamente asustados.
—Más le vale que ella sobreviva, y si ustedes no van a ser útiles aquí, lárguense… no me interesa que se queden viéndome la cara.
Cuando Luciano terminó de decir eso, todos, absolutamente todos comenzaron a correr hacia ella intentando hacer alg