Villa Carbone – Habitación principal – Noche de bodas.
El portón de hierro se cerró tras ellos con un chirrido metálico y definitivo. La mansión Carbone estaba envuelta en un silencio sepulcral, como si incluso las paredes supieran que aquello no era una celebración. Vittorio caminaba delante, el rostro endurecido, los pasos firmes como martillazos contra el mármol del pasillo. Sofía lo seguía sin decir una palabra, con el vestido blanco ahora desarreglado, y una expresión fría que contrastaba