Palermo, nueva mansión de los Carbone – Tarde cálida de primavera.
Cristian ajustó el cuello de su chaqueta frente al espejo del baño de un restaurante cercano al centro de Palermo. Había recibido la llamada de Vittorio esa mañana, inesperada, urgente, cargada de una extraña ternura disfrazada de firmeza.
"Te quiero a mi lado", había dicho su voz al otro lado de la línea. "Como mi aliado. Como alguien en quien confío más que en nadie."
Y Cristian, aunque dolido, aún herido por las semanas de di