El cuerpo de mi madre cae herido a un lado del suelo. Mi respiración vuelve a normalizarse, Valentino se acerca hasta mí, me toma de los brazos y me mira con detalle.
—¿Estas bien?
Asiento.
—No pasa nada estoy aquí me abraza con fuerza.
Mi madre se queja en el suelo, la miro con horrores, a pesar de lo que pasado hace unos momentos antes no pedo alegrarme de que ahora este lastimada.
—¡Maldita perra! —se queja en el suelo.
Valentino la mira con un odio, la furia se dibuja en su mirada.
La puert