Hazel.
Completamente sola.
Así me sentía en aquel momento.
Desde que Valentino se había marchado, no había tenido más noticias de él. Intenté llamarlo muchas veces, intente saber dónde se encontraba. Y no encontraba respuestas. Nadie hablaba del tema en la casa, nadie decía nada.
Valentino se transformó poco a poco en un fantasma, no estaba, se había ido y con él se había llevado parte de mi alma.
La otra parte había quedado aquí junto a mí, quizás lo único que podría tener de él. Nuestros bebé