Mildred miraba la situación como si pasara en cámara lenta. Su corazón empezó a latir con fuerza.
¿Estaba casado?
¿Tenía hijos?
El estómago se le revolvió. Y la rabia subió como fuego por su garganta.
Armand abrazó a la mujer con naturalidad, y cuando sus ojos volvieron a encontrarse con los de Mildred… ella ya lo miraba con furia.
Sin pensarlo, tomó del brazo a Theo para provocarlo, si él tenía una familia, ella no se demoraría nada en tener a un hombre a sus pies.
—Vamos. Quiero revisar las f