CAPITULO 80 — Celoso no... enamorado
La puerta de la oficina se abrió. Erick levantó la mirada de inmediato.
Joshua entró primero. Cuando sus ojos se encontraron, la tensión se sintió en el aire.
Un segundo bastó para que todo se volviera más denso. Luego, silencio.
Joshua miró a Amelia.
—Adiós, Amy. Volveré cuando tenga libre.
—Adiós, Joshua, cuídate.
Él se inclinó y la abrazó. Un abrazo correcto. Breve. Pero suficiente para que algo oscuro se moviera dentro de Erick.
Joshua salió sin decir nada más. La puerta se cerró y el silen