Durante su corto tiempo en el bote, Hades no dijo nada. Kayla muere de rabia por ese tipo que solo lo ve como un animal indefenso al que puede agarrar de la correa y manejarlo a su antojo.
Al llegar al barco, cada uno de ellos fue ayudado por la tripulación a subir por la empinada escalera de metal y cuerdas. Fue un tanto difícil debido al movimiento del barco. Aun así, todo subieron con rapidez.
—Síganme, les enseñaré sus habitaciones —habló el sargento Dominic. Hades no dijo nada y Kayl