—¿Qué te pasa? —preguntó Kayla. Viendo en el rostro de Hades un profundo miedo.
Nota cómo su respiración está tan agitada. Su frente y las partes descubiertas de su cuerpo están completamente húmedas por el sudor. Es como si hubiera visto al mismísimo demonio en persona. Lo que desconcierta a Kayla.
Hades por su parte intenta calmarse. Viendo el rostro inexpresivo de su compañera. Omite la pregunta que le han hecho. Se pone de pie sin importarle que la arena se haya pegado a su cuerpo deb