Hades traga saliva al escuchar las preguntas que Kayla le ha hecho. Se siente incómodo y nervioso por contentar. Se estira el cuello de la camisa como si la tela lo estuviera ahogando. Aunque en realidad la tela está lejos de su cuello.
Kayla, por su parte, siente como el cuerpo de Hades se tensa. Las preguntas que le ha hecho lo han alterado. Porque sin previo aviso se ha puesto de pie dando un par de pasos al frente. Con una actitud bastante diferente a la de hace un instante.
—Hades, ¿