Esas palabras dejan sin habla a Kayla. Comprobado lo que temía; él sabe lo de su embarazo.
—Si quieres hablar conmigo para decirme o restregarme en la cara que no es tuyo y que no lo quieres, no es necesario hablar —dijo Kayla expresando su temor.
Hades se queda confundido mirándola por la ventana. Sin saber por qué ella dice eso. Aunque tiene una vaga idea al recordar lo que Hugo le dijo hace unos instantes.
—Yo sí quiero a ese bebé —declaró Hades con voz suave y viendo a Kayla con te