Esas palabras dejan sin habla a Kayla. Comprobado lo que temía; él sabe lo de su embarazo.
—Si quieres hablar conmigo para decirme o restregarme en la cara que no es tuyo y que no lo quieres, no es necesario hablar —dijo Kayla expresando su temor.
Hades se queda confundido mirándola por la ventana. Sin saber por qué ella dice eso. Aunque tiene una vaga idea al recordar lo que Hugo le dijo hace unos instantes.
—Yo sí quiero a ese bebé —declaró Hades con voz suave y viendo a Kayla con ternura. Ella se queda en shock abriendo la boca sin creer lo que acaba de oír. —Entra, necesitamos hablar.
Kayla, estando un tanto dudosa, se acerca al vehículo. Hades abre la puerta desde su interior. Al estar de pie lo suficientemente cerca, ella se detiene como dudando si lo que hace es lo correcto.
—Dame una oportunidad de oír lo que tengo que decirte —manifestó Hades extendiendo su mano.
Ella asiente tomando esa mano y entrando al interior del vehículo. Tomando asiento a un lado de H