Hades se encuentra petrificado ante la declaración que ha recibido por parte de Hugo. La verdad, no se esperaba semejante sorpresa. Ahora entiende por qué el día que la vio se miraba muy mal.
—¿Cuándo se enteró ella de que estaba embarazada? —indagó Hades, esperando responder sus dudas.
—El día que regresamos de Jamaica —contestó Hugo, confirmando sus dudas de Hades. —Creo que entre ustedes merecen hablar de nuevo —añadió Hugo, trayendo a la realidad a Hades.
—¿Crees que ella querrá hablar conmigo?
—No lo sé, ella es una buena mujer; entiende que si ese bebé es suyo, tienes el derecho a estar cerca de él si es que usted quiere, pero no lo sabrá si no lo intentas —propuso Hugo. Hades, todo dudoso, no dice nada, solo se queda mirando a un punto inexistente en la habitación. —Y no se preocupe, yo no me interpondré en su relación si es que llega a haber una.
—No sé si llegue a haber algo entre Kayla y yo. Cuando estuvimos juntos, varias veces le rogué y ella siempre me recha