El bote de rescate al que Matías, el padre de Kayla y Hugo, iba. Fue regresado con órdenes claras de evacuar la operación. No entienden por qué les han dado esa orden. Se encuentran tan confundidos de por qué han abortado así de la nada.
Al detenerse el bote en el muelle. Los dos bajan caminando directo hacia el edificio. Van directo hacia la recepcionista.
—Disculpe —habló Hugo con fuerza.
—Hola, ¿en qué puedo ayudarlos? —contestó la mujer con amabilidad.
—Nos puede decir qué carajo