—¿De verdad ella es Kayla? —todavía preguntó Raquel, presionando sus dientes entre sí. Sin poder creer lo que ve.
—Sí, ella es. —confirmó Julia. Sin darse cuenta del disgusto de su compañera. —Me la envió cuando estuvo en el crucero. Me dijo que ese día se la pasó muy bien con Hugo en la piscina —dijo Julia, recordando el mensaje que su hija le dejó con esa fotografía.
Raquel presiona cada vez más fuerte sus dientes. Casi al punto de romperse uno de ellos. Y es que recuerda muy bien ese día. Có