Capítulo 30.
Tres días atrás...
—Pasa Melet, llegas antes.
El doctor Melet se sentía sumamente confundido, no sabía como reaccionar ante Max. Era la primera vez que trabaja con un hombre tan extraño. Nervioso entro al despacho de Max, le sudaban las manos y su corazón no disminuía el ritmo.
—Tal como lo pidió.
—Sabes Melet, me agradas —Max no levantaba la mirada, sentado en la silla de su majestuoso escritorio leía un documento con mucha atención —. Toma asiento, no te pongas nervioso.
El doctor Melet era un