A mis 32 años, aun no logro comprender ciertas acciones de las personas. Siento que no perteneciera a este lugar y a ningún otro. Acaso no soy de este planeta. Si mi padre escuchara mis pensamientos, seguramente me mandaría a un psiquiátrico de inmediato.
Estoy totalmente agotado, de la vida y de las personas. Desde que ella murió, mi alma también lo hizo. No fue si no, hasta el día en que conocí a Renata que mi vida cobró sentido nuevamente.
Flashback
"Observo sus muy coordinados movimientos, b