Capítulo 28.
—¡¿Cómo te atreviste a involucrarla en esto?!
—¿Y desde cuando tú me das órdenes a mí?
—Padre, te lo pedí… era... es importante para mí —Max miró a su hijo con amargura.
—Sigues decepcionándome Albert, claramente te enamoraste de la mujer de Hunt. ¡Te lo advierto! Esto no interferirá en mis planes —lo señalaba con el dedo.
—¿Qué pretendes con esto? ¿Acaso crees que ella no se lo dirá?
—Si es la mujer inteligente que creo que es, no lo hará. Y si lo hace, servirá como un distractor mientras logr