Lara
Lloro...
Mis gemidos se escuchan altos, desgarradores y desconsolados.
Me quitaron lo único que tenía. Mi hermoso Peludo. Mi único amigo, quien me quería tal y como soy.
—¡¿Cómo pudieron?! —grito. Mi voz resuena con ira, dolor y frustración. La impotencia me ahoga y las ganas de hacerles pagar me dominan hasta que la energía violeta fluye por mi piel.
Ellos pagarán...
Mis ojos deben lucir tenebrosos al encararlos, pues noto un leve temor en sus expresiones.
—No es para tanto, solo era un