Las batallas que libró día a día se han vuelto más llevaderas gracias a las personas que me han apoyado, después de dos semanas y media de sanación física y psicológica en la casa de mis padres, más las sesiones con mi terapeuta, agregando que Dumas casi se ha mudado a mi apartamento; aunque me parece mejor vivir en el de él pero es algo que aún estamos discutiendo, volver a mi taller ha sido una decisión acertada de mi parte. El aroma a tela nueva y a los hilos de colores me llenó los pulmones