La noche se desató en un torbellino de caos cuando la alarma falsa de Máximo salió de control. Lo que debió ser una simple distracción se convirtió en un estallido de pánico: gente corría empujando, algunos gritaban, y un grupo de jóvenes alterados rompió mesas y vidrios cerca de la barra. El plan con Toni se había ido por completo abajo.
Todos los presentes terminaron saliendo del club en masa. Salvador, Camila e Ilein fueron los primeros en llegar afuera, ayudándose mutuamente a abrirse paso