86. Ecos entre sombras
A veces, buscar la verdad es como abrir una puerta: lo más aterrador no es lo que encuentras… sino lo que estaba esperándote del otro lado.
El eco del silencio
El amanecer filtraba una luz grisácea, fría, que se extendía como una bruma sobre las paredes de piedra.
Valentina abrió los ojos lentamente, intentando recordar en qué punto exacto de su vida se encontraba. Por un segundo, el silencio del cuarto le pareció irreal, un descanso que no merecía. Pero bastó un respiro para notar lo que falta