80. El último brindis
Nadie sabe cuándo el adiós se convierte en el final.
El brindis de los hombres
El viñedo Moretti brillaba bajo las luces cálidas que colgaban entre los árboles. El aire estaba impregnado del aroma a vino tinto y madera, y las risas se mezclaban con el murmullo de copas chocando.
Era una noche tranquila, casi perfecta. Una de esas noches que se graban en la memoria justo antes de que algo cambie para siempre.
Nico estaba en el centro de la escena, con el saco abierto y la sonrisa de quien quiere