79. El hijo del lobo
Hay momentos en que la justicia y la venganza usan el mismo rostro.
Sangre fría
El amanecer apenas despuntaba sobre la ciudad cuando Luca llegó al almacén de Via Cavour, una de las propiedades “olvidadas” del consorcio. Las paredes olían a humedad y aceite viejo; los pasos resonaban huecos en el piso de concreto. Los hombres de confianza ya lo esperaban, dispuestos en fila, con la tensión visible en los hombros.
Luca no había dormido. No lo necesitaba. La rabia y la desconfianza mantenían su me