21. Sangre en el viñedo
En la oscuridad de la traición, solo los fuertes deciden quién vive y quién muere.
El viñedo estaba sumido en sombras, y la brisa nocturna hacía crujir las hojas de las vides como un murmullo inquietante. La calma aparente del anochecer era traicionera: cada sonido, cada movimiento en la oscuridad podía significar peligro. Luca caminaba junto a Don Enzo por el camino central, con la mirada fija en los límites del viñedo. Los guardias habían reportado movimientos extraños, y el presentimiento de