19. Entre sombras cotidianas
A veces, la rutina es la mejor máscara para los secretos más oscuros.
Una mañana tranquila en casa
El sol de media mañana entraba a través de las cortinas claras, tiñendo el comedor de un dorado suave. Valentina se giró en la cama antes de abrir los ojos por completo. Por un segundo, confundida, buscó el murmullo del bosque, el crujido de la chimenea apagada, la calma pesada de la cabaña. Pero lo que encontró fue el zumbido de la calle, el sonido de un motor que arrancaba en doble fila y la voz