La mañana comenzó con un mensaje que no esperaba ver tan pronto:
“Conferencia de prensa internacional — ver confirmación adjunta.
Asistencia obligatoria.
Señorita Montoya, su nombre está en la lista de preguntas en vivo.”
Alejandro lo leyó en voz baja, como si pronunciarlo a gran volumen pudiera hacerlo más peligroso.
—Isa… no tienes que ir —dijo, con la mandíbula tensa.
—Sí tengo —respondí, sin apartar la vista del correo.
Él cerró los ojos un segundo, procesando el golpe.
—Es un show de Veron