[Narrado por Spencer]
Observé a Casey durante los treinta minutos más largos de mi vida. El sonido del Porsche GT3 rugiendo en la pista era un bálsamo y una tortura. Su pilotaje era impecable, agresivo, cada derrape un acto de liberación. Ella no solo buscaba velocidad; buscaba la purga.
Cuando finalmente detuvo el auto y salió, su rostro estaba sonrojado y cubierto de una mezcla de sudor y adrenalina. Estaba viva. Era la Casey que había amado en las sombras de Rogue.
Me acerqué a ella mientras