Keith Anderson
Dos días después...
―A ver... Sonríe... ―Dijo John, indicándome que mostrara mi mejor sonrisa.
Le dediqué una mirada de pocos amigos, ―No. Si no quiero sonreír, no sonrío y ya.
―A este paso te convertirás en una vieja amargada, a edad prematura. ―Se quejó.
―A este paso te convertirás en un niño chiquito, cuando en realidad eres un hombre hecho y derecho con cara de idiota.
Él arrugó sus cejas, me observó, sonrió y esos pequeños huequitos dibujándose en su ya afeitado rostro lo hic