Dentro de uno de los armarios encontré varias cajas que había enviado allí para entregárselas cuando nos casáramos. A diferencia de los regalos anteriores esas compras todavía me pertenecían por derecho, así que las guardé dentro de otra maleta sin pensarlo dos veces.
También hallé una carpeta con los boletos del viaje que Camila planeaba hacer con sus amigas al terminar el semestre. Yo había cubierto todos los gastos por adelantado, convencida de que merecía unas vacaciones después de tanto es