Sin tener más noticias sobre Zack, además de la misteriosa aparición de la caja con las sortijas como muestra final de su rechazo, Sheily y Johannes dejaron Grecia y regresaron al país.
Un chofer los recogió en el aeropuerto y los llevó directo a Wanden. Allí se hospedaron en una posada y estuvieron en la habitación durmiendo un día entero, recuperándose del jet lag.
—Este lugar sigue igual que siempre —fue lo primero que comentó Johannes al poner un pie fuera de la posada—, horrible igual qu