Tal y como la junta lo había decidido, Williams pagó las deudas de la farmacéutica y aquello, de forma inmediata, instaló un clima de tranquilidad que los tenía a todos gozando de una felicidad artificial tan delicada como un suspiro.
A todos menos a Zack, Sheily y Lili.
—Empezaré a ir a terapia —le contó a Sheily la asistente mientras almorzaban. Ya se había enterado de la verdad sobre Ángela y la inocencia de Zack—. La esposa de mi vecino lleva desaparecida unos días, él dijo que fue a v