Capítulo 23. Dejame explicar
La noche había sido un campo de batalla silencioso. Connor, fiel a su instinto de estratega, decidió no forzar la puerta de la habitación de Becca. Conocía su temperamento y sabía que, en ese estado de alteración, cualquier palabra, por muy sincera que fuera, rebotaría contra un muro de resentimiento. La dejó descansar, o al menos intentarlo, mientras él permanecía en vela, repasando mentalmente cada error cometido.
La mañana llegó con una luz grisácea que se filtraba por las cortinas. Becca