Capítulo 60. Me usaste
La luz del amanecer se filtraba por las pesadas cortinas de la habitación, pero para Connor Beaumont, el día no traía claridad, solo una vigilia agotadora. Había pasado la noche sentado en un sillón junto a la cama, observando el sueño inquieto de Becca. Ella se movía entre gemidos ahogados, con el ceño fruncido incluso en la inconsciencia. Connor sentía una presión insoportable en el pecho; su instinto le decía que ella no estaba bien, que ese agotamiento no era solo emocional. Pero el veneno