Ciudad de Panamá bajo la lluvia se sentía como una tumba de neón. El Casco Viejo, con sus fachadas coloniales descascaradas y sus callejones estrechos, era el lugar perfecto para que los muertos regresaran a la vida o desaparecieran para siempre. Alessandra y Dante habían llegado en un vuelo privado de carga, ocultos entre cajas de suministros médicos, bajo los nombres de "Elena y Paulo Santos".
El escondite era una clínica estética de lujo que, tras la medianoche, funcionaba como centro de re