Mundo ficciónIniciar sesiónLa furgoneta de Luciano se deslizó por las calles secundarias de Milán, adentrándose en el lado más industrial y olvidado de la ciudad. El sol de la mañana ya estaba alto, pero no llegaba a las profundidades donde Luciano los llevaba. El "santuario" de Casandra no era un loft moderno, ni un apartamento de lujo. Era un sótano, un antiguo refugio antiaéreo, cuya entrada apenas era visible, oculta tras una pila de chatarra y un grafiti descolorido







