Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de su juramento —"Juntos"— todavía vibraba en el aire silencioso de la villa cuando Alessandro soltó la mano de Isabela. El momento de conexión cruda, de vulnerabilidad compartida, había terminado. La tregua emocional había dado paso a la fría realidad de la guerra que acababan de declarar.
Alessandro dio un paso atrás, su postura cambiando, el hombre herido siendo reemplazado por el general que se presenta al servicio







