Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlessandro pulsó "Play".
Un siseo llenó la habitación silenciosa, el sonido fantasmal de una cinta magnética de hacía diez años. Y entonces, una voz. Una voz que Isabela nunca había oído, pero que su alma reconoció al instante. La voz de su padre.
No era la voz de un espía, ni la de un héroe. Era la voz de un hombre al final de su vida, cansado, asustado, pero lleno de un amor desesperado.
"Anton







